Por QUESIRVAN.MX

Bajo la apuesta del olvido, los partidos políticos postularon como candidatos a las alcaldías metropolitanas de Monterrey a personajes polémicos cuyo pasado está marcado por los escándalos de corrupción y falta de compromiso con la ciudadanía.

Para los regiomontanos son nombres conocidos, aunque algunos ya navegan bajo otras banderas. Por ello, la plataforma #QueSirvan se dio a la tarea de hacer un análisis con algunos de los aspirantes que buscan el voto popular pese a las cuestionadas gestiones que ya realizaron como funcionarios públicos.

Adalberto Madero es, quizá, el ejemplo más claro. “Maderito”, como él mismo se hace llamar, enfrentó una denuncia penal cuando fue Alcalde de Monterrey, de 2006 a 2009, al ser acusado de brincarse la autoridad del Cabildo regio para concesionar la explotación de puentes peatonales a la empresa Publitop, maniobra por la cual el propio Madero recibió un pago en especie que no reportó al municipio.

El entonces panista no fue a la cárcel, pero sí se le abrió una averiguación previa por parte del Ministerio Público. En este mismo tenor, el PAN y el PRI rechazaron en ese entonces la solicitud de juicio político contra Madero que se realizó al Congreso local.

Pese a esta acusación, y muchas otras como la ordeña de los parquímetros del municipio de Monterrey, su relación familiar con los administradores del Casino Royale y hasta su encarcelamiento por unas cuantas horas en el 2011 por supuestamente rendir informes falsos en un juicio abierto por particulares, Madero será candidato a la Alcaldía de Monterrey otra vez, pero ya no como abanderado del PAN, sino del Partido Verde Ecologista de México.

Otro ejemplo de “resucitado” panista se encuentra en Zeferino Salgado. “Chefo” va, de nuevo, por la Alcaldía de San Nicolás, pese a su cuestionado funcionamiento cuando estuvo al frente de este municipio, de 2006 a 2009.
Salgado fue vinculado fuertemente con Juan José Rojas Cardona, conocido como el “Zar de los Casinos”, de quien el panista aceptó como donativo un helicóptero. Además, la anterior campaña de “Chefo” para la Alcaldía nicolaíta fue diseñada por la empresa Tango Publicidad y Medios México, propiedad de los hermanos Rojas Cardona.

También, la Auditoría Superior del Estado detectó durante su último año de gestión irregularidades por 35 millones 136 mil 484 pesos, y triplicó la deuda pública del municipio.

Con estas cartas, Salgado va de nuevo por el municipio de San Nicolás con el PAN, partido del que, se dice, está controlado por un grupo del cual “Chefo” es identificado como uno de los líderes.

Por el lado del PRI, se encuentra Cristina Díaz, una conocida política a nivel nacional que se recuerda por realizar compras millonarias sin licitar durante su administración al frente del municipio de Guadalupe.

Primero estuvo en la polémica por comprar, en adjudicación directa, medicamentos por 11.5 millones de pesos. Este mismo procedimiento lo empleó para adquirir ahorradores de energía a la empresa Intelliswitch, por un monto de casi 27 millones de pesos. Durante su gestión, la deuda pública del municipio también aumentó en un 61 por ciento.

Como Senadora de la República, Díaz se caracterizó por defender a capa y espada las iniciativas del PRI. El ejemplo más claro está en su aprobación a la Ley de Seguridad Interior, iniciativa criticada por organismos de derechos humanos, de la cual la priista aseguró que no militariza al país.

En el presente proceso electoral, Díaz compite también por segunda ocasión para ser Alcaldesa de Guadalupe, uno de los bastiones históricos que el PRI estuvo a punto de perder en las pasadas elecciones locales.

Por último, tenemos a dos ex panistas que ahora son abanderados de la coalición “Juntos Haremos Historia”, integrada por los partidos Morena, Partido del Trabajo y Encuentro Social. Se trata de Jesús María Elizondo y Dionisio Herrera.
“Chema” Elizondo consiguió colarse como candidato a la Alcaldía de Guadalupe, pese a su pasado polémico como edil de este municipio, de 1994 a 1997, y también de Monterrey, de 1997 a 2000.

Uno de los casos más conocidos de Elizondo es el del edificio El Colibrí. Al frente del municipio de Monterrey, “Chema” se autofavoreció al modificar las leyes respecto al uso de suelo para realizar esta construcción valuada, según documento del periódico El Norte, en 40 millones de pesos.

Como Alcalde de Guadalupe también se le recuerda por haber realizado una compra sin licitación de camiones de recolección de basura a la compañía de su entonces compañero de partido, el panista Fernando Canales.

Dionisio Herrera no se queda atrás. El también ex panista y abanderado por la coalición “Juntos Haremos Historia” va, otra vez, por la Alcaldía de Santa Catarina.

Herrera tiene en su historial acusaciones por desviar 90 millones de pesos del Fondo Metropolitano durante su gestión como edil santacatarinense. Por este motivo, la Contraloría municipal lo sancionó con una inhabilitación de siete años.

No obstante, el Tribunal de Justicia Administrativa revocó la sanción bajo el argumento de que no le correspondía a la dependencia emitirla. Finalmente fue sancionado en privado en el 2012 por el Cabildo de Santa Catarina, sin que se dieran más detalles.

Las cuentas públicas del 2008 y 2009 del ex panista en Santa Catarina fueron rechazadas por el Congreso local en 2016, sin que tampoco se informara de alguna sanción al respecto. Herrera también metió a familiares de regidores y militantes panistas a la nómina municipal, y durante su gestión el municipio pagó dos cirugías plásticas a su hermana y a una regidora, aunque esta última siempre lo negó.

Con la convicción de que esta información será de utilidad en el análisis ciudadano y el voto razonado, la plataforma #QueSirvan hace esta entrega con un llamado a la sociedad para que reflexione sobre los antecedentes, no solo de estos candidatos, sino de todos los que participan en el presente proceso electoral.

PERFILES

JESÚS MARÍA ELIZONDO
DIONISIO HERRERA
ADALBERTO MADERO
CRISTINA DÍAZ
ZEFERINO SALGADO

DESCARGABLES

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